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Homilética
Unidad 4 - Buen arreglo.
Definición:
Entendemos por buen arreglo del sermón, la inteligente disposición de sus
partes.
Función:
Si el contenido, el fondo del mensaje es más importante que su forma, ¿por
qué ocuparse de ella ?
Veamos algunos ejemplos para contestar esta pregunta:
1
Cuando Ud. lee la Biblia desde el principio al final, con sus 66 libros en el
orden en que se acostumbran a imprimir, tiene más facilidad para comprender el
mensaje bíblico, que si esos 66 libros no tuvieran un orden cronológico. ¿Se
imagina leyendo la Biblia en este orden: Apocalipsis, Abdías, Juan, 1 Reyes,
Isaías, Gálatas,....., Génesis ?
Conclusión: El orden apropiado de las partes de cualquier mensaje facilita
su comprensión por parte de los receptores.
2
Le invito a hacer memoria de las últimas predicaciones que ha escuchado. ¿Qué
recuerda más claramente, las anécdotas de casos verídicos o las simples frases?
Seguro que las anécdotas...
Conclusión: Hay formas de transmitir mensajes que los hacen más fáciles de
recordar.
3
Las propagandas que pasan por Televisión, son preparadas por profesionales
especializados, para que sean interesantes y más aún, estimulen en los
televidentes el deseo de adquirir los productos anunciados.
Conclusiones:
Hay formas más interesantes que otras de transmitir mensajes. Si su
mensaje no le interesa a su auditorio, estará predicando al aire.
Hay formas más poderosas que otras de estimular en los receptores de un
mensaje los deseos de responder positivamente a él.
¿Todavía no cree que estas conclusiones sobre la forma de la predicación se
relacionen con la Biblia?
En los libros de los profetas encontramos que a veces usaron objetos o sus
propias personas y familias para representar las verdades que predicaban: Isaías
8:1-4, Jeremías 13:1 ss., 43:8 ss., Ezequiel caps. 4 y 5, etc.
Veamos una última predicación bíblica exitosa como ejemplo, a Cristo
predicándole a la mujer samaritana, sea Ud. tan amable de notar la forma
en que el Señor le predica. Juan Capítulo 4
4:1 Cuando, pues, el Señor entendió que los fariseos habían oído decir:
Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan 4:2 (aunque Jesús no bautizaba,
sino sus discípulos), 4:3 salió de Judea, y se fue otra vez a Galilea. 4:4 Y
le era necesario pasar por Samaria. 4:5 Vino, pues, a una ciudad de Samaria
llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José. 4:6 Y estaba
allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto
al pozo. Era como la hora sexta. 4:7 Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y
Jesús le dijo: Dame de beber. 4:8 Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a
comprar de comer. 4:9 La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me
pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no
se tratan entre sí. 4:10 Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de
Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría
agua viva. [note como Jesús despierta el interés de ella]
4:11 La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es
hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? 4:12 ¿Acaso eres tú mayor que
nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y
sus ganados? 4:13 Respondió Jesús y le dijo:Cualquiera que bebiere de esta
agua, volverá a tener sed; 4:14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, no
tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de
agua que salte para vida eterna. [aumenta el deseo en el
contenido del mensaje] 4:15 La mujer le dijo: Señor, dame esa agua,
para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. 4:16 Jesús le dijo: Ve,
llama a tu marido, y ven acá. [cualquier predicador
"normal" ya le habría predicado todo en este punto...] 4:17 Respondió
la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo
marido; 4:18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu
marido; esto has dicho con verdad. [ésta seguro que no es
nuestra forma de predicar...] 4:19 Le dijo la mujer: Señor, me parece
que tú eres profeta. 4:20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros
decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. 4:21 Jesús le dijo:
Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén
adoraréis al Padre. 4:22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos
lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. 4:23 Mas la hora
viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en
espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le
adoren. 4:24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es
necesario que adoren. 4:25 Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías,
llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. 4:26 Jesús
le dijo: Yo soy, el que habla contigo. [Este es el momento
de "presentar a Cristo"] 4:27 En esto vinieron sus discípulos, y se
maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué
preguntas? o, ¿Qué hablas con ella? 4:28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y
fue a la ciudad, y dijo a los hombres: 4:29 Venid, ved a un hombre que me ha
dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo? 4:30 Entonces salieron de
la ciudad, y vinieron a él. 4:31 Entre tanto, los discípulos le rogaban,
diciendo: Rabí, come. 4:32 El les dijo: Yo tengo una comida que comer, que
vosotros no sabéis. [¿no le recuerda algo anterior? ]
4:33 Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído
alguien de comer? 4:34 Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del
que me envió, y que acabe su obra. 4:35 ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro
meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad
los campos, porque ya están blancos para la siega. 4:36 Y el que siega recibe
salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce
juntamente con el que siega. 4:37 Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es
el que siembra, y otro es el que siega. 4:38 Yo os he enviado a segar lo que
vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus
labores. 4:39 Y muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por
la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he
hecho. 4:40 Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase
con ellos; y se quedó allí dos días. 4:41 Y creyeron muchos más por la palabra
de él, 4:42 y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque
nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador
del mundo, el Cristo. [indiscutiblemente una forma de
predicación exitosa]
- ¿Se atrevería Ud. a decir que la predicación de Cristo fue aburrida?
- ¿o incomprensible?
- ¿Por qué el Señor no le dijo de entrada "las 4 leyes espirituales"?
- ¿Cree Ud. que la forma de predicar influyó en sus resultados?
- Tal vez esté pensando que tuvo éxito por ser el mismísimo Señor
Jesucristo, pero ¿qué dijo Él acerca de Ud. y de mí? :
"De cierto, de cierto os digo:
El que en mí cree, las obras que yo hago,
él las hará también; y aun mayores hará,
porque yo voy al Padre."
Juan 14:12
Si Dios quiere, hasta mañana. |