|
Amados/as predicadores/as de
evangelio:
Antes de
pasar a lo de hoy, queremos mencionar una pregunta que seguramente algunos ya se
habrán hecho.
" Si el Señor nos da palabras ¿para que estudiar homilética?
"
Invitamos
a Uds. a participar de este foro y enviar una respuesta ¿ qué les parece ?, por
supuesto que no es obligación, pero seguro que a varios le gustaría
participar.
A fin de
mes, si es necesario, enviaremos nuestra respuesta, pues aunque podríamos
emitirla ahora, lo que realmente nos gustaría es activar un poco la sana
discusión sobre una pregunta interesante. Lo mismo si quieren enviar otras
preguntas y respuestas, adelante. La lista es de
ustedes.
Para que
los mensajes lleguen más rápido, vamos a desactivar provisoriamente la
moderación de los mensajes. Hasta ahora no hemos recibido mensajes
ofensivos ni ajenos al tema del ministerio de la palabra, así que vamos a hacer
la prueba de permitir los mensajes a la lista sin revisarlos nosotros
primero.
¡ Vamos, no seas
tímido, participa que es gratis !
:-)
¿Cómo lograr un buen arreglo del sermón?
Debemos alcanzar tres
objetivos:
-
Unidad.
-
Organización.
-
Movimiento
progresivo.
1.
Unidad:
-
Un solo tema (no debe ser
plural ni demasiado general).
-
Un solo propósito
específico.
-
Solo usar materiales
apropiados a ambos.
2.
Organización:
-
División del tema: El tema
dividido en subtemas, que también pueden ser re-divididos para su mejor
tratamiento. Generalmente llamamos "puntos" y "subpuntos" a estas
divisiones.
-
Orden: Hay varias maneras
de ordenar los puntos: cronológicamente, contrastes, etc.
-
Extensión proporcionada.
Lo contrario sería que los puntos tengan una extensión desproporcionada,
hablando poco de algunos y demasiado de otros.
3. Movimiento
progresivo:
-
Progresión en el
pensamiento del sermón desde el principio al fin. Por ejemplo: Si estamos
contando una historia, relatarla en orden. Esto implica lógicamente no
adelantar su final. Tampoco es correcto adelantar el final del
sermón.
-
El discurso debe llevar a
los oyentes consigo a cada paso. Debemos lograr que el interés y la
comprensión de la audiencia se mantenga durante todo el sermón, por eso se
recomienda usar transiciones fáciles de un pensamiento a otro, usar
predominantemente el tiempo presente a través del sermón y eliminar toda
desviación innecesaria.
Ejercicio:
Corrija el bosquejo. No
hay ninguna falsa doctrina, pero si aplicamos las reglas homiléticas aprendidas
hasta ahora (¿vió las lecciones anteriores de homilética?), veremos que podría
ser mucho más efectivo.
TITULO:
La mejor luz que
existe.
TEXTO:
Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía
a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el
mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le
recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su
nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son
engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino
de Dios. Juan 1:9-13
ASUNTO:
Salvación.
TEMA:
Recibir a
Cristo
PROPÓSITO ESPECIFICO:
Que los oyentes reciban a
Cristo para ser hijos de Dios.
PROPÓSITO
GENERAL:
Evangelístico.
BOSQUEJO:
Introducción:
Invitación a recibir a
Cristo.
Desarrollo:
1 - la luz que puede
hacerme hijo de Dios:
a - los
que le recibieron, quienes son (los creen en su Nombre 1:12)
b - los
que le recibieron, qué comienzan a ser (hijos de Dios 1:12)
2 - la luz que el mundo
no conoció:
a - como
la pudieron conocer (Romanos 1.18-20)
b - por
qué no le conocieron (Romanos 1.21-32)
3 - la luz que los
suyos no recibieron:
a -
Israel, el pueblo que esperaba al Mesías (Juan 1:41)
b -
Israel, el pueblo que rechazó al Mesías (Juan 19:14-15)
c -
Israel, el pueblo que después de siglos volvió a poseer su tierra. (En el año
1948)
Conclusión:
Explicar por qué se llama a
Jesucristo "La luz" Juan 1:1-9, 3:19-21, 8:12, 12:35-36. Mencionar una
ilustración sobre la importancia de la luz.
|