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2 Timoteo 4.2: "que
prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye,
reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina".
Jeremías 15:10-11,
15-21
¡Ay de mí, madre mía, que
me engendraste hombre de contienda y hombre de discordia para toda la tierra!
Nunca he dado ni tomado en préstamo, y todos me maldicen. ¡Sea así, oh Jehová, si no te he rogado por su bien, si no he suplicado
ante ti en favor del enemigo en tiempo de aflicción y en época de angustia!
Tú
lo sabes, oh Jehová; acuérdate de mí, y visítame, y véngame de mis enemigos. No
me reproches en la prolongación de tu enojo; sabes que por amor de ti sufro
afrenta. Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue
por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh
Jehová Dios de los ejércitos. No me senté en compañía de burladores, ni me
engreí a causa de tu profecía; me senté solo, porque me llenaste de indignación.
¿Por qué fue perpetuo mi dolor, y mi herida desahuciada no admitió curación?
¿Serás para mí como cosa ilusoria, como aguas que no son estables?
Por tanto, así dijo
Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si
entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti,
y tú no te conviertas a ellos. Y te pondré en este pueblo
por muro fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán;
porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová.
Y te libraré de la mano de los malos, y te redimiré de la
mano de los fuertes.
Recordamos que pueden enviar
materiales para ser publicados, los cuales serán muy bien
recibidos.
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boletín Nº 17, rogamos hacerlo a la brevedad posible.
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