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Asunto: Más cerca del origen del hombre
Fecha:Jueves, 12 de Junio, 2003  11:34:27 (+0200)
Autor:José Luis Santos <joseluis @..............com>

 

 
 
Fuente: BBC Mundo.com. Ciencia, 11-06-03
 
 
Más cerca del origen del hombre
 
 
 
Cráneo de Herto de entre 154.000 y 160.000 años de antigüedad.
 
Tres cráneos fosilizados descubiertos en Etiopía figurarían entre los más importantes hallados hasta el momento en la búsqueda del origen de la humanidad.
Así lo anunció un grupo de científicos estadounidenses y etíopes.
 
Las cabezas de dos adultos y un niño, todas ellas de hace unos 160.000 años, fueron separadas del sedimento cerca del poblado de Herto, en el este del país.
 
 
 
Así era, más o menos, el hombre como el descubierto en Etiopía.
 
Los fósiles fueron descritos como los restos más antiguos que se conocen hasta la fecha de los humanos modernos (Homo sapiens).
 
Lo que más entusiasma a los paleontólogos es que los cráneos pertenecen al tiempo y al lugar de África en los que, según los estudios genéticos, tuvo su origen la humanidad.
 
"Las investigaciones situaban el nacimiento del hombre moderno en esta parte del continente y ahora tenemos la prueba", dijo el profesor Tim White, de la Universidad de California en Berkeley, uno de los que encabezaron el equipo de científicos que descubrió los cráneos.
 
"Estos ejemplares son cruciales porque explican la transición en África entre los homínidos más arcaicos y los hombres más parecidos a los actuales, 100.000 años atrás", añadió.
 
"Cabezones"
 
Sin embargo, los cráneos descubiertos no son exactamente como los del ser humano que conocemos. Son más grandes, alargados y tienen los arcos superciliares (cejas) más salidos.
 
Estas diferencias menores pero importantes llevaron a los científicos a identificar los fósiles como pertenecientes a una nueva subespecie humana que llamaron Homo sapiens idaltu ("idaltu" significa "anciano" en la lengua de la región de Afar, donde tuvo lugar el descubrimiento).  
 
 
“Estos ejemplares son cruciales porque explican la transición entre los homínidos más arcaicos en África y los hombres como los de 100.000 años atrás. Prof”. Tim White 
 
El hallazgo en Herto fue elogiado este miércoles por los paleontólogos que han sostenido la hipótesis de que el hombre actual proviene de una población que surgió en África en los últimos 200.000 años.
Los defensores de esta teoría piensan que la migración de humanos desde ese continente reemplazó a todas las especies que en ese momento habitaban en el resto del planeta, como los Neanderthal en Europa.
 
¿Pensamiento conceptual?
 
Los cráneos fueron encontrados fragmentados en un sitio rico en fósiles, en medio de un valle seco y polvoriento.
 
Todos presentaban cortes y estaban pulidos, lo que indicaría que fueron sometidos a alguna clase de rito enterratorio.
 
Este tipo de prácticas se observaron en sociedades más modernas -incluyendo algunas en Nueva Guinea-, en las que los ancestros eran preservados y convertidos en objeto de culto.
 
Los fósiles de Herto serían, en este sentido, el ejemplo más temprano conocido de pensamiento conceptual (el comportamiento complejo que nos diferencia de otros animales).
 
El descubrimiento fue publicado en la revista científica Nature.
 
 
Enlaces de interés:
 
 
 
 
 
 
 
Gráficos interactivos en El Mundo:
 
 
 
 
 

 
 
Fuente: ABC, Sociedad, 12-06-03
 
Tim White: «No podemos descartar que tuvieran prácticas caníbales»
 
 
A. A. C.
 
El yacimiento etíope de Herto fue descubierto el 16 de noviembre de 1997 cuando el profesor Tim White, de la Universidad de California en Berkeley, observó la presencia de un cráneo perforado de hipopótamo junto a varias herramientas de piedra en sedimentos arenosos cercanos a esa deshabitada aldea. Once días después, su equipo regresó a ese lugar y poco antes de la hora del almuerzo, se descubrieron los primeros fósiles humanos. Co-director del equipo de investigación Middle Awash, nombre de la región etíope próxima a la depresión de Afar donde trabajan 45 paleontólogos de catorcer países, White es una de las máximas figuras en el campo de la evolución humana.
 
Fascinado por la prehistoria humana desde niño, cuando buscaba flechas indias en las montañas de San Bernardino (California), White se formó con Richard Leakey y Donald Johanson, dos nombres que están unidos a las célebres pisadas humanas de Laetoli (Kenia) y el esqueleto de la australopiteco afarensis Lucy, respectivamente. A los 28 años, Tim White comenzó una larga sucesión de espectaculares hallazgos sobre nuestros orígenes, entre los que figura la especie Ardipithecus ramidus, un remoto ancestro humano que caminaba erguido en África hace más de cuatro millones de años.
 
Este investigador de 53 años, con fama de meticuloso en el análisis de los fósiles humanos y metódico en el trabajo de campo, manifestó a ABC desde su despacho en el campus de Berkeley que «la antigüedad y anatomía de los homínidos de Herto son la mejor evidencia fósil de que los humanos modernos surgieron en África».
 
-¿Qué sintió cuando en noviembre del año 1997 descubrió los primeros fósiles de homínidos en Herto?
 
-Los restos estaban muy fragmentados y el lugar no había sido aún datado, pero nuestra esperanza era que pudieran aportar algún conocimiento sobre un periodo clave (hace entre 100.000 y 200.000 años) de la evolución humana. Después de mucho trabajo de campo y análisis por un amplio equipo internacional, los fósiles cumplieron las expectativas. Es una buena noticia para todos saber más sobre los primeros miembros de nuestra especie.
 
-El descubrimiento en África de los predecesores inmediatos de los humanos modernos tiene muchas implicaciones para el estudio y comprensión de la evolución humana. ¿Cuáles son los más relevantes?
 
-Durante los últimos veinte años, la información genética ha venido indicando que los neandertales eran una rama secundaria de la evolución humana y que Homo sapiens evolucionó en África hace entre 100.000 y 200.000 años. Pero los genes sólo apuntan parentescos, no nos dicen cómo era el aspecto de esos humanos y cómo vivían. Por este motivo necesitábamos las evidencias fósiles, arqueológicas y geocronológicas que ahora hemos encontrado en Etiopía.
 
-Las herramientas de piedra halladas en el yacimiento de Etiopía sugieren prácticas mortuorias en los primeros Homo sapiens. ¿Puede descartarse la existencia de rituales caníbales?
 
-No, no puede eliminarse esa posibilidad. La mayoría de los científicos diría que es muy probable, porque esa clase de daños observados en los huesos también se ven en las prácticas humanas modernas relacionadas con el canibalismo. En cualquier caso, al carecer de evidencias de que existía consumo, es muy posible que esos homínidos no comieran la carne de los muertos, sino que sólo la procesaran. Somos, en este aspecto, muy conservadores. De lo que podemos estar seguros es de que existía una modificación posmortem a través de repetidas manipulaciones y realización de marcas en los cráneos.
 
TIM WHITE.- Paleontólogo de la Universidad de California, en Berkeley, El líder del grupo internacional que ha descubierto los fósiles de 
los primeros Homo sapiens asegura que aportan información necesaria sobre un periodo clave de la evolución humana.
 
 
Descubiertos en Etiopía los restos fósiles más antiguos de nuestra especie, Homo sapiens
 
 
MADRID. A. AGUIRRE DE CÁRCER
 
Los huesos hallados de los primeros H. sapiens son la evidencia fósil del origen africano de la Humanidad y descartan nuestra relación directa con los neandertales
 
Los más antiguos fósiles de Homo sapiens, nuestra especie, han sido descubiertos en la región de Awash (Etiopía) por un equipo internacional de paleontólogos, coordinado por el profesor Tim White, de la Universidad de California en Berkeley. Estos restos de gran valor científico -tres cráneos de dos adultos y un niño- tienen alrededor de 160.000 años de antigüedad y pertenecen a una nueva subespecie que sería la inmediatamente predecesora de los primeros H. sapiens con rasgos anatómicos totalmente modernos.
 
Destacado hoy en la portada de Nature, este fundamental descubrimiento aporta información inédita sobre nuestros orígenes porque los cráneos pertenecen a un período crítico de la evolución humana (desde hace 300.000 a 100.000 años) del que no existían vestigios fósiles. Fue precisamente en esa etapa de nuestra prehistoria cuando entre las diversas especies de homínidos se produjo la transición evolutiva de la que surgió la Humanidad que hoy conocemos. Los cráneos de Etiopía acaban así con ese vacío en el registro fósil y gracias al estudio de sus rasgos se demuestra el origen africano de los humanos modernos y la inexistencia de una conexión evolutiva directa entre nosotros y los hombres de Neandertal, que desaparecieron de Europa hace unos 35.000 años.
 
Este espectacular conjunto de fósiles de los primeros Homo sapiens conocidos se descubrió a finales de 1997 cerca de una aldea llamada Herto, en el seco y polvoriento valle próximo el río Awash, a 230 kilómetros al noreste de Addis Abeba. Aunque los principales restos hallados son tres cráneos, dos de ellos casi completos, también se encontraron huesos y dientes de otros siete individuos, junto a fragmentos óseos de hipopótamos con marcas de cortes realizados con instrumentos de piedra. Todos los fósiles pertenecen a la misma especie y estaban situados en una área de 400 metros cuadrados de la misma capa geológica, formada por sedimentos y rocas volcánicas, cuya antigüedad han determinado dos equipos con distintas técnicas muy precisas. El resto más completo es un cráneo sin mandíbula inferior de un adulto de unos 30 años. Tras su detallado examen, los científicos deducen que los primeros Homo sapiens tenían un cráneo ligeramente más grande y robusto que el nuestro (1.450 centímetros cúbicos de capacidad craneal frente a 1.350- 1.400 cc de los humanos actuales), aunque la forma y el tamaño de la cara y de la base craneal son modernas.
 
Por las ligeras diferencias observadas, fundamentalmente la longitud del cráneo y la robustez de la dentadura, los científicos atribuyen los restos a una nueva subespecie: Homo sapiens idaltu. En la lengua de los habitantes de Afar, idaltu significa anciano. A juzgar por la combinación de rasgos morfológicos, los homínidos de Herto serían los predecesores directos de los seres humanos anatómicamente modernos, cuyos restos más antiguos habían sido hallados en Suráfrica (100.000 años de antigüedad) y Medio Oriente (130.000 años) Los huesos de estos primeros Homo sapiens y las 640 herramientas de piedra descubiertas en el mismo yacimiento etíope han aportado otras pistas sobre cómo eran y vivían nuestros predecesores directos.
 
Carne de hipopótamo para comer
 
La región etíope donde se localiza Herto es hoy un valle seco poblado por pastores seminómadas. Cuando fue habitada por Homo sapiens idaltu, hace 160.000 años, era muy diferente. Mientras que el continente europeo estaba cubierto de hielo a causa de una glaciación, en Herto existía entonces un lago poco profundo con abundantes hipopótamos y cocodrilos, que fue creado hace 260.000 años por el desbordamiento del río Awash. Nuestros ancestros vivían en las orillas de esa reserva de agua y en su dieta figuraba la carne. Marcas de cortes para descarnar huesos de hipopótamo han sido observadas por los científicos, aunque no saben si H. sapiens idaltu cazaba esos animales o era carroñero.
 
Las herramientas de piedra encontradas indican que esos homínidos utilizaban una tecnología refinada para alimentarse y para rendir culto a sus muertos. En sus estudios, los investigadores han detectado marcas en dos de los cráneos, realizadas con instrumentos líticos, lo que sugiere la existencia de ritos mortuorios. No hay indicios en el yacimiento de que los restos de Herto fueran enterrados intencionalmente, pero en el cráneo adulto más fragmentado se aprecian incisiones paralelas a lo largo de su perímetro. Estas marcas superficiales, producto de una acción repetitiva con algún objeto punzante, son interpretadas como un claro signo de rituales mortuorios con sus fallecidos. En el cráneo del niño, reconstruido meticulosamente a partir de 200 piezas dispersas, se observa incluso que la base del cráneo, una vez descarnado, había sido partida en dos y pulidos sus bordes. Durante el siglo pasado, los antropólogos han documentado este tipo de manipulación en tribus de Nueva Guinea que preservan cráneos de sus ancestros. Según los científicos, es evidente que el H. sapiens idaltu troceaba y pulía los cráneos de sus muertos, aunque no puede establecerse si la carne o el cerebro eran consumidos como parte de un ritual caníbal.
 
«Estamos ante un descubrimiento científico verdaderamente revolucionario», dice el profesor Clark Howell, de la Universidad de California en Berkeley. El entusiasmo es comprensible entre los investigadores porque los fósiles de Herto arrojan luz al enconado debate sobre el origen de los humanos modernos. Aunque se sabe que la cuna de la Humanidad se sitúa en África hace más de 6 millones de años, cuando empiezan a surgir primates que caminaban erguidos, la comunidad científica discute si hace menos de 200.000 años nuestra especie surgió en ese mismo continente o bien simultáneamente en varias zonas del planeta a partir de homínidos primitivos que abandonaron África mucho antes de la aparición de los primeros Homo sapiens. Los análisis de ADN de distintas poblaciones actuales apoya la idea de que los ancestros de todos los humanos actuales aparecieron hace entre 100.000 y 200.000 años en África. Sin embargo, esta hipótesis, conocida con el nombre de «Fuera de África», carecía de evidencias fósiles. Sencillamente, no había restos humanos de esa época. El descubrimiento de Etiopía proporciona finalmente esa confirmación que reclamaban los defensores de la alternativa teoría multirregional.
 
Golpe a la conexión neandertal
 
La demostración de que Homo sapiens evolucionó en África antes de extenderse por Eurasia viene a confirmar también que los neandertales europeos no son nuestros ancestros, aunque cohabitaron con nosotros en el Viejo Continente. Los resultados de esta investigación, acometida por un amplio grupo de científicos de sólido prestigio como Tim White, Berhane Asfaw, Desmond Clark, Clark Howell, Gen Suwa y Paul Renne, han sido acogidos con expectación. El principal defensor de la teoría sobre el origen africano de los humanos modernos, Chris Stringer, del Museo de Historia Natural de Londres, señala que los fósiles de Herto son los más importantes sobre los primeros Homo sapiens hallados hasta ahora y apoyan sus tesis. Por su parte, el principal postulador de la teoría multirregional, Milford Wolpoff, de la Universidad de Michigan, reconoce el valor de los cráneos, pero mantiene que no resuelven el debate sobre el origen de los humanos modernos.
 
 

 
Fuente: La Razón, Sociedad, 12-06-03
 
El hombre ya vivía en Etiopía hace 160.000 años 
 
 
Encuentran los fósiles de dos cráneos adultos y uno de un niño de «Homo sapiens», cuya edad les convierte en los primeros abuelos de la humanidad moderna Los humanos de Herto tenían un cerebro algo mayor que el nuestro
 
La revista «Nature» se hace eco en su portada de hoy de un descubrimiento sensacional; los fósiles de «Homo sapiens» más antiguos, encontrados en Herto, una localidad ubicada a 230 kilómetros al noreste de Addis Ababa, la capital de Etiopía. El equipo compuesto por Tim White y Clark Howell, de la Universidad de California en Berkeley, y el paleoantropólogo Berhane Asfaw, del Servicio de Investigación del Valle del Rift en Etiopía, encontraron los fósiles en 1997. De su interpretación se deduce, afirman los investigadores, que el linaje humano es africano y más antiguo, y que surgió mucho antes de que los neandertales se extinguieran en Europa, por lo que no existiría ninguna «fase neandertal» en nuestra evolución.
 
 
Luis Miguel Ariza - Madrid.-
 
 
Dos cráneos fósiles de adulto y 200 piezas que componen el cráneo de un niño han retrocedido de golpe el origen del linaje humano hasta 160.000 años. Los restos fueron encontrados en un radio de 200 metros a finales de 1997 en la llanura arenosa de Afar, en la localidad de Herto, a 230 kilómetros al noreste de la capital de Etiopía, Addis Ababa, lo que confirma el origen africano del hombre moderno.
 
   El fósil más completo es un cráneo adulto al que le falta la mandíbula inferior. El otro está troceado en un yacimiento arqueológico junto con útiles de piedra y huesos de hipopótamo descarnados. Cesur Pevhlevan, un paleontólogo turco que trabaja en el equipo de Tim White y Berhane Asfaw, fue quien encontró pistas de lo que parece ser el primer ritual funerario de Homo sapiens, examinando los fragmentos del cráneo. Tiene intrigantes marcas paralelas a su perímetro hechas con útiles de piedra, muy diferentes a las que dejan los homínidos al descarnar los cráneos de sus semejantes.
 
Ritual de la muerte
 
Asfaw localizó los restos óseos del cráneo del niño, que aparece, en sus bordes, muy limados, lo que sugiere a los investigadores que el cráneo fue preservado y modificado en otro ritual. Es algo diferente, y quizá más humano, de lo que se ve en cráneos de homínidos más antiguos hallados en la misma zona, como el de Bodo, perteneciente a un «Homo erectus», cuyas marcas indican que fue descarnado para obtener alimento.
 
   La anatomía de los cráneos, aunque de aspecto arcaico, es casi un duplicado de la humana. La capacidad craneal del ejemplar mejor conservado es de 1450 centímetros cúbicos, ligeramente por encima al rango del hombre actual (entre 1350 y 1400 centímetros cúbicos). Los hombres de Herto eran humanos con cerebros grandes. Son una subespecie, bautizada como «Homo sapiens idàltu», término último que en lenguaje Afar significa «Mayor».
 
   De acuerdo con las dataciones, la edad de 160.000 años les convierte en los humanos más antiguos, a los que le seguirían los cráneos en Qafzeh y Skhul en Palestina (90.000-130.000 años), otro en Suráfrica de 100.000 años, y otro en Omo, Etiopía, de 100.000 años. La datación de los hombres de Herto se basa en los análisis de los isótopos de Argón al calentar con un láser las capas volcánicas donde fueron encontrados.
 
Un invento evolutivo rápido
 
El hallazgo está ubicado en un lugar de ensueño: Etiopía, y concretamente Middle Awash. Aquí fue donde Donald Johanson encontró a «Lucy», la hembra de australopiteco de 3,2 millones de años («Australopithecus afarensis») conside- rada como «la madre de la humanidad», y cuyo apellido ha hecho famosos a los miembros de la tribu Afar. «Los fósiles muestran que esta zona de África fue habitada por una serie de ancestros humanos desde «Ardipithecus» hace seis millones de años hasta los hombres de Herto, hace 160.000 años. Esta sucesión no tiene igual en ninguna otra zona de investigación», ha declarado Tim White. Su equipo excava allí tres meses al año desde 1981.
   El paleoantropólogo español Juan Luis Arsuaga, co-director del equipo de Atapuerca, conoce muy bien los fósiles de White y la zona. Su equipo proporcionó una significativa base de datos al equipo de White cuando encontraron los fósiles.
   «El hallazgo está bien datado y confirma que se trata de un «Homo sapiens», alguien de nuestra especie», explica Arsuaga a LA RAZÓN. «En mi opinión, el ser humano representa un diseño nuevo, no gradual, y apareció en poco tiempo, quizá en poblaciones pequeñas».
   El origen africano del hombre de Herto muestra, según Clark Howell «que los humanos surgieron en África antes de que los neandertales europeos desaparecieran de Europa, por lo que no existe una fase neandertal en la evolución humana».
   El hallazgo apoya el origen africano del «Homo sapiens», que colonizaría después Europa, desplazando a los neandertales. La hipótesis multirregional, en cambio, postula que los humanos descendieron de diversas poblaciones arcaicas en varias partes del viejo mundo.
 

 
Fuente: Diario Sur, Cultura, 12-06-03
 
La Humanidad estuvo al borde de la extinción hace 70.000 años
 
J. A./MADRID
 
 
Nuestra especie estuvo al borde de la extinción hace 70.000 años, en un momento en el que sólo 2.000 humanos modernos habitaban la Tierra. Esta es una de las conclusiones presentadas por un equipo de investigación genética de la Universidad de Stanford (California) y la de Academia de Ciencias de Moscú en la revista 'American Journal of Human genetics'.
 
Según esta propuesta, la Humanidad pasó por un momento de gran vulnerabilidad que la llevó a un punto crítico. Los investigadores sugieren que un número de habitantes tan bajo como el indicado hizo que toda la población fuera extremadamente vulnerable a enfermedades, conflictos y desastres naturales.
 
Otra de las conclusiones del artículo es que los 'Homo sapiens' realizaron su primera emigración fuera de África en ese mismo momento de peligro, lo que contradice los hallazgos de restos de humanos modernos en Oriente Próximo datados en más de 100.000 años de antigüedad.
 
 
Los directores de Atapuerca dicen que eran «iguales que nosotros»
 
L. A. G. MADRID
 
 
«Estos cráneos son totalmente modernos y confirman que nuestro origen es africano», declaró ayer el paleoantropólogo José María Bermúdez de Castro. El codirector de las excavaciones de Atapuerca considera, además, que el hallazgo del grupo de Tim White deja a los neandertales «definitivamente fuera de nuestra genealogía. Fueron un éxito evolutivo en Europa y Asia durante mucho tiempo, eran muy inteligentes y capaces; pero no están entre nuestros ancestros. Fueron una Humanidad paralela que se extinguió».
 
Bermúdez de Castro destaca que los fósiles de Herto prueban materialmente lo apuntado por la genética: que nuestra especie apareció hace entre 150.000 y 200.000 años. Que la capacidad craneal del macho adulto -1.450 centímetros cúbicos- sea un poco superior a la media de nuestra especie -entre 1.350 y 1.400 centímetros cúbicos- tampoco sorprende al experto.
 
«La nuestra puede oscilar entre 1.000 y 1.800 centímetros cúbicos. De todos modos, no debe entenderse que, cuanta más capacidad craneal, uno es más inteligente», señala el paleoantropólogo. «Son nuestra especie. Eran ya iguales que nosotros», dice Bermúdez de Castro, con quien coincide Eudald Carbonell, arqueólogo y codirector también de Atapuerca.
 
Considerar los nuevos fósiles como representativos de una subespecie de 'Homo sapiens' es algo que no tienen tan claro los investigadores españoles, al igual que Chris Stringer, del Museo de Historia Natural de Londres, para quien los rasgos diferenciales en que White y su equipo se han basado para hablar de subespecie no serían tan significativos.
 
Carbonell no duda en afirmar que estamos ante «un hallazgo extraordinario, único», y destaca la «muy avanzada cultura material» de estas poblaciones de cazadores recolectores, cuya tecnología equivalía a la que habían alcanzado los neandertales en Europa.
 
Ambos codirectores destacan la importancia de la región del curso medio del río Awash para la evolución de los homínidos. «Es un yacimiento fabuloso», dice el paleoantropólogo. «Es la región más importante del mundo en lo que respecta a la evolución de los homínidos. La que tiene la secuencia más completa», recuerda el arqueólogo.
 

 
 
Fuente: Yahoo noticias, 12-06-03
 
Hallados en Caldes de Malavella (Girona) los restos de actividad humana más antiguos de Catalunya
 
 
Arqueólogos de la Universitat Rovira i Virgili (URV) hallaron en Caldes de Malavella (Girona) herramientas de piedra talladas y restos de huesos de un millón de años de antigüedad. Estos son los restos de actividad humana más antiguos hallados en Cataluña.
Según publicaron 'Diari de Girona' y 'El Punt', los expertos tienen grandes esperanzas de encontrar restos humanos fosilizados. También destacan que las herramientas, que fueron talladas por homínidos del paleolítico inferior, fueron halladas en el mismo lugar donde se abandonaron, lo que permitirá estudiar con mucha precisión la sociedad que las produjo.
 
La gran diferencia respecto a otros descubrimientos en Catalunya, según el director de las excavaciones, Robert Sala, "es que en los otros lugares los materiales se encontraron cerca de la superficie y desplazados, mientras que aquí se han conservado en su emplazamiento original, en sedimentos, circunstancia que les da mucho más valor científico".
 
Los objetos hallados son dos fragmentos continuos de una vértebra (atribuídos provisionalmente a un bóvido) y una docena de piezas de industria lítica hechas con ópalo.
 
El yacimiento está situado en el Camp dels Ninots, en el interior de un cráter de 500 metros que antiguamente formaba un estanque, lo que favoreció la presencia de animales y homínidos.
 
Un equipo de diez arqueólogos graduados en la URV trabajó durante diez días en el yacimiento. Vista la importancia del hallazgo, los arqueólogos continuarán trabajando de forma programada. En este sentido, la URV ha firmado un convenio con el Ayuntamiento de Caldes de Malavella para continuar con las excavaciones el año próximo.
 
 
 
 

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