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Asunto: Osario de piedra caliza del tiempo de Jesucristo
Fecha:Jueves, 24 de Octubre, 2002  17:49:16 (+0200)
Autor:José Luis Santos - Coordinador general <joseluis @..............com>

 
 

 
 
Fuente: Diario de Navarra, Opinión, 24-10-02
 
Descubrimiento arqueológico
 
FRANCISCO VARO, profesor de Sagrada Escritura. Universidad de Navarra 
 
 
EN los últimos días ha saltado a las páginas de los periódicos la noticia de que ha aparecido un osario de piedra caliza del tiempo de Jesucristo, procedente de Jerusalén, con la inscripción aramea "Ya aqob bar Yosef ajui di Yeshua" (Jacob -o lo que es lo mismo, Santiago-, hijo de José, hermano de Jesús -o Josué-). Lo da a conocer un estudio realizado por André Lemaire, especialista en paleografía de la Escuela Práctica de Altos Estudios de París y publicado en el último número (noviembre/diciembre 2002) de la Biblical Archaeology Review.
 
El osario ha sido datado por los arqueólogos en el año 63 de nuestra era. La inscripción está grabada en una de sus caras laterales, escrita en arameo, con un tipo de letra que se utilizó entre los años 10 y 70 dC. Según los editores, se trataría del enterramiento de Santiago, al que se cuenta entre los "hermanos de Jesús" en el Evangelio de San Mateo (Mt 13,55) y en la Epístola a los Gálatas (Ga 1,19). En Jerusalén durante el siglo I se utilizaba ese tipo de recipientes. Entonces estaba extendida la práctica de depositar los cadáveres en una tumba excavada en la roca, y al cabo de unos años reunir los huesos en un osario de piedra o cerámica, que llevaba inscrito el nombre del difunto. Se han encontrado varios centenares. Hasta ahora el personaje más conocido cuyos restos han aparecido en uno de estos recipientes era Caifás, el que fue Sumo Sacerdote, y cuyo osario salió a la luz en Jerusalén en 1990, cuando quedó al descubierto un cementerio al remover tierras para la construcción de una avenida.
 
El nuevo hallazgo arqueológico ha tenido amplia resonancia. Si ese "Yeshua" mencionado en la inscripción fuera Jesús de Nazaret, ésta sería la primera vez que se descubre una evidencia arqueológica sobre la figura de Jesucristo. Si ese "Yosef" se identificase con San José, habría que tomar en consideración la alusión del apócrifo "Protoevangelio de Santiago" (9,2) a que José era viudo y tenía hijos cuando tomó como esposa a María.
 
Los cristianos con tendencia a realizar una lectura fundamentalista de la Biblia, y por tanto con un cristianismo poco coherente, posiblemente estén de enhorabuena por lo que considerarán un argumento más a favor de la historicidad de las Escrituras. Sin embargo, una reflexión madura exige sopesar los hechos de modo crítico. La fe católica no requiere argumentos demagógicos, sino una investigación seria de la verdad.
 
Para cualquier técnico en la materia está claro que nunca será posible tener certeza de que realmente ese osario pertenezca al personaje del Nuevo Testamento. De una parte, porque los nombres que están grabados en él (Ya aqob, Yosef y Yeshua) eran muy comunes. Sólo entre los osarios encontrados en Jerusalén aparece cada uno de ellos centenares de veces. Personajes en los que se diera la misma combinación de esta inscripción se calcula que podía haber al menos veinte. De otra parte, la denominación "hermano" de Jesús que se aplica a Santiago es un modo semítico de hablar para designar a los "parientes". Pero de ninguno de los personajes a los que se llama "hermano de Jesús" en el Nuevo Testamento se afirma que fuera "hijo de José". De hecho, los dos apóstoles de Jesús que llevan el nombre de Ya aqob, Santiago el Mayor y Santiago el Menor, son hijos de Zebedeo y Alfeo, respectivamente, según los datos evangélicos (Mt 10,2-3). No es posible, pues, identificar al personaje del osario con ninguno de ellos. Además, la urna de piedra que ahora sale a la luz tiene una procedencia insegura desde el punto de vista de la técnica arqueológica: no se sabe de dónde procede ni en qué condiciones se encontró. Es propiedad de un coleccionista que la compró vacía en un mercado de antigüedades hace quince años.
 
Este hallazgo, por lo tanto, no plantea ningún problema real a los datos que la historia y la fe mantienen hasta ahora. Al contrario, es un testimonio más acerca del trasfondo histórico de los textos del Nuevo Testamento. Se comprueba que los nombres de sus protagonistas eran los nombres más corrientes en Jerusalén y en la Galilea judía de aquel tiempo. Los apóstoles y los primeros cristianos eran gente normal. Pero en medio de las dificultades económicas, y con los graves problemas sociales y políticos, fueron hombres y mujeres de fe, sabedores que tenían algo que aportar al mundo. El gran descubrimiento al que nos acercan siempre estos hallazgos consiste en recordar la existencia, ya desde los orígenes del cristianismo, de personas corrientes que se esforzaban por ser santos allá donde estaban.
 
 

 
 
Burial Box May Be That of Jesus's Brother, Expert Says
 
Hillary Mayell
for National Geographic News
October 21, 2002
 
 
Researchers may have uncovered the first archaeological evidence that refers to Jesus as an actual person and identifies James, the first leader of the Christian church, as his brother.
The 2,000-year-old ossuary—a box that held bones—bears the inscription "James, son of Joseph, brother of Jesus." Until now, all references to the three men have been found only in manuscripts.
 
Andre Lemaire, a paleographer at the Sorbonne University in Paris (École Pratique des Hautes Études), first saw the artifact and its inscription while examining the relics of a private collector in Jerusalem. He dates the box, which was empty, to 63 A.D.
 
 
 The ossuary is not quite rectangular, like most burial boxes found so far, but trapezoid in shape. It is about 20 inches long, 10 inches wide, and 12 inches high. The image on top shows the inscription "James, son of Joseph, brother of Jesus." - Photograph courtesy of Biblical Archaeology Society
 
 
 
"This is probably going to be the biggest New Testament find in my lifetime, as big as the Dead Sea scrolls," said Ben Witherington, a New Testament professor at Asbury Theological Seminary in Lexington, Kentucky.
 
"Christianity, Judaism, and Islam are all historical religions, and they have to be open to historical inquiry," he said. "To some extent they stand or fall on the authenticity of the historical record. This gives us one more piece of evidence outside of the Bible that these are real people, and that they're important people, and provides a small confirmation for the claims made about James as the brother of Jesus."
 
The find is described in the November/December issue of Biblical Archaeological Review.
 
Historical Record
 
From the first century B.C. to about 70 A.D., it was the burial custom of Jews to place their dead in a cave for a year, then retrieve the bones and put them in an ossuary. Several hundred such boxes from that era have been found—some ornately carved and others plain, some with feet and others without.
 
The burial custom changed in 70 A.D., when the Romans destroyed Jerusalem and torched the Temple there.
 
The James burial box, which is about 20 inches (50 centimeters) long, was originally acquired in the antiquities market 15 years ago and has been in the hands of a private collector.
 
Lemaire stumbled upon the ossuary by chance. While he was in Jerusalem on a six-month project to study paleo-inscriptions, a friend introduced him to a private collector. The collector, who remains anonymous, told Lemaire he had a few inscriptions and showed him some photographs of an ossuary.
 
"When I read it [the inscription], I immediately wondered if it was the same James who was said to be the brother of Jesus of Nazareth," said Lemaire. "To the collector, Jesus was known as the son of God, so he had no brother. It never occurred to him that this might be anything other than just another ossuary."
 
Lemaire said, "I knew right away that it could be something really important."
 
Telling Details
 
Translating the inscription was the easy part. Tying the ossuary to Jesus of Nazareth was much more difficult.
 
Scientists at the Geological Institute of Israel examined the box, which is made of Jerusalem limestone, and judged it to be about 2,000 years old. The inscription is written in Aramaic, in a form that further narrows the possible time frame.
 
"The script is very important for the date because the Aramaic script changed over time in ways we could measure," said P. Kyle McCarter, a paleographer at Johns Hopkins University in Baltimore, Maryland. "It's the most important criterion for dating this object, and the script is consistent with a date in the middle of the first century A.D."
 
The fact that the box is very plain, apart from the beautiful script, is not surprising, according to experts. "Highly decorated boxes are the ones that are unusual," said McCarter. Lemaire said extensive study of several hundred ossuaries found in Jerusalem has shown no connection between the ornateness of the design and the importance of the person whose bones they contained.
 
What is highly unusual is the mention of a brother.
 
"So far, with all the inscriptions we have, only one other has mentioned a brother," said Lemaire. "This is a very important point for the problem of identification. There would need to be a special reason to mention the brother. It suggests the brother was also prominent, an important person."
 
Jesus and Joseph were fairly common names of that era; James, slightly less so. Statistical analysis suggests that the possibility of these three names occurring in the given relationships (son of Joseph, brother of Jesus) is very small.
 
The lack of knowledge about where the ossuary came from is worrisome but not unusual, the experts say.
 
"It means there will always be doubts about the thing," said McCarter. "They've applied every possible test to it to determine its character and authenticity, but there will always be a cloud over it and there will always be those who doubt because it wasn't recovered in a legitimate archaeological dig.
 
"But this is not an unusual situation," McCarter added. "We get this a lot."
 
Jesus and James
 
Whether Jesus was the son of God is a theological problem, said Lemaire. But historians don't doubt the existence of either James or Jesus; both are mentioned frequently in early historical accounts.
 
Following the death of Jesus in 29 A.D., James assumed leadership of the Christian church in Jerusalem until he himself was martyred in 62 A.D. According to biblical accounts, he was one of the first apostles to see Jesus after his resurrection.
 
He is referred to as the brother of Jesus in both the Bible and in contemporary historical accounts. In Matthew 13:55-56, for instance, Jesus is said to have four brothers and two sisters. But the exact nature of these relationships—whether they were full siblings by blood, half siblings, or cousins—has been open to interpretation.
 
"If you're Catholic, you think they're cousins because the perpetual virginity of Mary is official church doctrine," said Witheringon. "But there are a lot of problems in the historical record with that."
 
"When James is referred to as the 'brother of our lord' in the New Testament, the word used means 'blood brother,'" he continued. "It would have to be qualified in context to mean something different."
 
A second interpretation is that James and the other siblings are half-brothers and -sisters, Joseph's children from a prior marriage.
 
"The ossuary gives us another piece of evidence outside the Bible that these are blood brothers and sisters of Jesus," said Witherington.
 
 

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