Inicio > Mis eListas > terraeantiqvae > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 1311 al 1340 
AsuntoAutor
CINE HISTÓRICO: SE José Lui
Encuentran una man José Lui
Importante hallazg José Lui
arcos POTRANK
La Cueva del Boque José Lui
El último neandert José Lui
Excavaciones con a José Lui
Troya José Lui
El rostro de Nefer José Lui
La búsqueda de res José Lui
REVISTA: ANDALUCÍA José Lui
La supuesta momia José Lui
REVISTAS DE HISTOR José Lui
El machetazo a Nef José Lui
El olvido de Persi Davius S
Noticias de Egipto José Lui
Tutankamon y el ti José Lui
III Congreso españ José Lui
A vueltas con lo m Alex
Fw: Antiguo Macedo Davius S
Polémica sobre los José Lui
Primeros Americano Luciana
"El Historiador Re info
La ubicación de la José Lui
Arqueólogos hallan José Lui
La ciencia echa un José Lui
Atlántida prehistó José Lui
mapa de Italia Davius S
Arqueólogos israel José Lui
necesito ayuda maria ce
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
Terrae Antiqvae
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 3782     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto: Arqueólogos hallan en Rusia momia con collares de origen egipico
Fecha:Miercoles, 10 de Septiembre, 2003  11:29:41 (+0200)
Autor:José Luis Santos <joseluis @..............com>

 

 
 
Arqueólogos hallan en Rusia momia con collares de origen egipico
 
 
Un equipo de arqueólogos ha encontrado en una tumba escita la momia de una mujer que vivió en las estepas rusas tres siglos antes de Cristo y cuya principal peculiaridad es que sus adornos proceden del Egipto Ptolomeico.
 
El hallazgo se produjo durante las excavaciones de un "kurgán" o túmulo funerario en Manzherok, localidad de Altái, informaron hoy las autoridades de esta república del sur de Siberia, que subrayaron el carácter inédito del descubrimiento.
 
Si ya sólo la exhumación de una momia escita constituye un acontecimiento de gran calibre en el mundo arqueológico ruso, en este caso la relevancia científica fue mayor tras el exhaustivo examen de los collares y pulseras hallados en la tumba.
 
Según los arqueólogos, los abalorios fueron fabricados en Egipto, con probabilidad durante la dinastía Ptolomeica, instaurada tras la conquista del país del Nilo por Alejandro Magno en el año 332 antes de Cristo.
 
Los adornos, señalan los arqueólogos, siguen una técnica única greco-egipcia que constituyó en esos tiempos una innovación.
 
Puesto que la momia puede ser datada entre los siglos V y III a.C. y si los abalorios son realmente egipcios, este descubrimiento abre nuevas perspectivas al estudio de los lazos entre los nómadas escitas y los estados helénicos formados tras la muerte de Alejandro en Medio Oriente y Asia Central.
 
Los contactos de los escitas con la cultura helénica aparecen en los escritos de historiadores griegos, pero limitados a las fronteras del imperio persa y las riberas del Mar Negro (donde había importantes colonias griegas), nunca en tierras tan lejanas como el Altái.
 
El origen de los escitas
 
Los escitas eran miembros de un pueblo nómada que hablaba una lengua irania y que emigró de Asia Central al sur de Rusia en los siglos VIII y VII antes de nuestra era.
 
Estos nómadas son citados por los anales asirios, pero sobre todo por el griego Herodoto, quien, en sus "Historias", dejó constancia de que estos nómadas procedían de las montañas del Altái, en la encrucijada de Rusia, Kazajistán y Mongolia.
 
Científicos rusos explican que la expansión de los escitas del Altái hacia latitudes más meridionales y occidentales, como las estepas de Ucrania, fue debida a la presión de los mismos bárbaros que acabaron con la dinastía china Chou en el 771 antes de Cristo.
 
Esta migración de los escitas los llevó a chocar con los cimerios (otro pueblo estepario nombrado por los griegos) y a protagonizar incursiones en Asia Menor (atacaron Ninivé) e incluso Egipto.
 
Fueron los medos, otro pueblo que gobernó en Persia, quienes finalmente desplazaron a los escitas hacia el norte, más allá del Cáucaso, a las estepas de la actual Ucrania, desde donde alcanzaron también el Danubio.
 
A partir del siglo IV antes de Cristo, los escitas fueron desplazados por otros nómadas, los sármatas, quienes, a su vez, acabarían en las postrimerías del Imperio Romano sucumbiendo ante la belicosidad de los no menos feroces hunos.
 
El rastreo de kurganes -donde se han encontrado esqueletos de caballos e incluso carros de guerra escitas- fue uno de los atractivos de la arqueología soviética, heredado si cabe con más entusiasmo, pero con menos medios, por los historiadores rusos.
 
Los arqueólogos han encontrado tumbas de estos "centauros de las estepas" desde las costas del Mar Negro y el mar de Azov, hasta el bajo Dniéper, pero donde mayores hallazgos se han producido es en la cuenca del Kubán, entre el Volga y el bajo Don.
 
Los escitas a los que se refiere Herodoto son, sobre todo, estos habitantes del Kubán, río que desemboca en el Mar Negro y cuyos afluentes meridionales riegan las faldas del Cáucaso Norte, en una región, hoy como entonces, foco de culturas y de conflictos.
 
Los escitas destacaron por su habilidad para la lucha a caballo (con sus flechas emplumadas de terrible precisión), su crueldad en el combate (con la molesta costumbre de coleccionar las cabelleras de sus enemigos), su uso del cannabis, y, sobre todo, por su maestría para moldear el oro.
 
Los orfebres escitas han dejado auténticos tesoros áureos, con una especial obsesión a la hora de modelar animales reales como ciervos, caballos y pájaros, o imaginarios, como los fabulosos grifos de cabeza y alas de águila y cuerpo de león.
 
Y de nuevo es Herodoto, aunque esta vez coreado por Esquilo y Plinio el Viejo, quien nos dice que los grifos custodiaban el oro en las montañas de los escitas, no muy lejos quizá de la tumba de la princesa que se adornaba con collares de piedras del Nilo.
 

 
 
ESCITAS  
 
 
Pueblo que habitó la región de la Escitia, la cual comprende las estepas rusas que se extienden desde los Urales al E hasta el Danubio al O. Los e. recibieron distintos nombres, conociéndoles los griegos por scitoi, los asirios por ashkuzai y los persas e indios por saka o paka. Racialmente pertenecían al grupo iranio, y formaban un grupo que permaneció en las estepas del Turquestán ruso avanzando poco a poco hacia Occidente, donde ocuparon el terreno que habían poseído los cimerios. Los e. constituían un pueblo que aparece representado en múltiples obras de arte y su aspecto físico podemos caracterizarlo según estas representaciones plásticas. Aparecen vestidos con un gorro puntiagudo, amplios vestidos y el pantalón característico de sus congéneres medos y persas. Es un pueblo nómada, cuyo medio de transporte es el caballo, compañero inseparable, y el arco su arma favorita. Como todos los nómadas carecen de establecimientos urbanos y viven en grandes carros que siguen los rebaños que constituyen su principal riqueza.
     
      La expansión e. se produce entre el 750 y el 700 a. C. cuando pasaron los Urales hacia Rusia meridional y expulsaron a los cimerios. Por los anales asirios y Heródoto conocemos sus incursiones en Asia Menor y norte de Asiria. El historiador griego llega a decir que dominaron todo el Asia durante 28 años y extendieron sus incursiones hasta Egipto, interviniendo con gran eficacia en la lucha de asirios contra medos y babilonios. Cuando los medos atacaron Nínive, fueron sorprendidos desde el norte por los e., aunque después, habiendo sacudido su yugo, volvieron al asalto sobre Nínive. Diodoro Sículo (v.) habla de una liga de medos y babilonios, sublevada contra Asiria, que en vano sitiaban a Nínive y nos dice que vino en ayuda de los asirios una fuerza de bactrios, pero los sitiadores los convencieron de que se pasaran a su bando, y haciéndolo así, tomaron la ciudad. Gadd ha combinado estos relatos con la crónica babilónica e identifica a los bactrios con los e. Estos alcanzaron las fronteras egipcias, y los egipcios ayudaron a su expulsión. Después de la ruina de Asiria, los medos se revolvieron contra los e. obligándolos a retirarse a su país de origen. De su dominación no queda más que una leyenda vaga, una fiesta (las Sacaea) y el nombre de Scytopolis, que los griegos dieron a la Bęt-s`an en Palestina.
     
      Conocemos mucho mejor las vicisitudes y modos de vida de los e. del sur de Rusia que de los de otro lugar cualquiera de su expansión. Los e. nómadas o reales eran en el s. v una potencia desde el Danubio al Don, siendo su núcleo principal la región al E. del Dnieper. Al E de este río vivían los e. agricultores. El límite norte del dominio e. estaba formado por el borde de los bosques, una línea en dirección E-NE desde los Cárpatos al Volga. Sobre el origen de éstos, Heródoto da dos versiones distintas. Según una, los e. aparecieron unos 1.000 años antes de la expedición de Darío: Targitaus, hijo de Zeus y una hija de Borysthenes (Dnieper) tuvo tres hijos, uno de los cuales es el antepasado de los pueblos de la estepa que se conocen con el nombre de e. En otro relato dice que los e. nómadas son forasteros obligados a pasar el Araxes (quizá el Yaxartes) empujados por los isedones y masagetas, desplazando a los cimerios del sur de Rusia.
     
      El e. vivía del ganado, principalmente del caballo, al que utiliza para montar y como suministrador de carne. Su alimentación es a base de queso, carne seca, caza de animales salvajes, ciervos, liebres, grano, ajos, cebollas y otros bulbos. Ya hemos descrito su traje, pero hemos de añadir sus piezas de adorno como placas de oro, diademas, pendientes, collares y aros para la nariz. Sus armas eran el arco de doble curva con flechas de caña o madera, y punta de piedra, hueso, hierro o bronce; dardos, puñales cortos, hachas, escudos ovales o redondos, y algunas armas griegas de importación. Los arreos de los caballos eran la silla y las bridas.
     
      El arte e. se caracteriza por ser un arte animalístico que utiliza el naturalismo asirio para fines decorativos. Incluye influencias griegas muy notables procedentes de las colonias griegas de Crimea.    
     
 
BIBL.: R. GROUSSET, L'Empire des Steppes, París 1952; R. ROSTOVTZEFF, Tableaux de la vie antique, París 1937.  
 
A. PRESEDO VELO.
 
Cortesía de Editorial Rialp. Gran Enciclopedia Rialp, 1991
 
 
 
Enlaces recomendados:
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Coordinador General y Moderador de las Listas de Correo de:  TERRAE ANTIQVAE
* Portal de Arqueología, historia y patrimonio de los pueblos del Mediterráneo.
Suscríbete gratuitamente en el  FORO  ,en  NOTICIAS
 
Legal: Queda prohibida la reproducción total o parcial de este mensaje sin la autorización expresa del autor.