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Asunto:[TA] La Gore Passion
Fecha:Viernes, 27 de Febrero, 2004  18:14:32 (+0100)
Autor:José Luis Santos <joseluis @..............com>


 

 
CIUDAD DEL VATICANO - Para el Vaticano no hay elementos antisemitas en el  filme "La Pasión de Cristo", de Mel Gibson, explicó a la AFP el presidente del  Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, arzobispo John Foley.  (AFP)
 
  
  
 
 
 

Los especialistas consideran que la película es sádica y antisemita

La crítica destroza La Pasión de Gibson

 

Fuente: Periodista Digital.com

 

La sangre de Cristo salpica a los espectadores. Así lo quería el productor, guionista y director Mel Gibson, que anteayer, Miércoles de Ceniza, estrenaba en EE UU su polémica película La Pasión de Cristo.

 

El filme recrea las últimas 12 horas de la vida de Jesús con un salvajismo sin precedentes. Reconstruye las torturas, atrocidades y humillaciones a las que fue sometido antes de morir. El dolor, y sólo el dolor, parece ocupar un lugar importante en la visión de Gibson.

 

Jesús golpeado brutalmente, azotado con una caña primero y luego con un indescriptible látigo de cuyas terminaciones cuelgan ganchos de cristal, piedra y metal que se agarran a su piel y se la arrancan a tiras. Clavado a martillazos en la cruz, observado de cerca por unos cuervos que se comen el ojo de uno de sus vecinos de martirio. Todo servido al detalle con litros y litros de sangre. Puro gore místico. Las entradas para ver el espectáculo llevan semanas agotadas.

 

Jim Caviezel (Jesús) se dislocó un hombro filmando esta escena.

 

Subrayaba ayer Elsa Fernández Santos en El País que hay algo incuestionable: Mel Gibson es un genio vendiendo películas. Ha bastado que se pronunciara la palabra antisemitismo (fue el propio Gibson quien invitó a los pases previos al estreno de ayer a representantes católicos y judíos) para que la película haya logrado ocupar los mejores espacios televisivos y las páginas de los periódicos más importantes de Estados Unidos. Lo llaman publicidad emocional y, no cabe duda, funciona.

 

Kenneth Turan, crítico de Los Angeles Times, asegura que lo "desesperante" de la película no es su extrema violencia, ni su supuesto antisemitismo (a los ojos del espectador sólo hay un malo: el poderoso judío Caifás y las masas de judíos que gritan sin piedad más y más castigo). Para el crítico, lo "verdaderamente desesperante" es que "mucha gente de buena fe verá trascendencia donde sólo hay violencia sádica. Y donde sólo hay culpa, verán verdad".

 

A. O. Scott, crítico de The New York Times, añade: "Gibson ha construido un espectáculo irritante, doloroso y, finalmente, deprimente. Lo que convierte esta película en algo tan feo es la incapacidad de Gibson para la lógica narrativa. La película no nos cuenta para qué sirve tanta sangre. No hay una puerta al perdón quizá porque eso está por encima de la imaginación del señor Gibson, que seguramente piensa que su público prefiere el terror, la furia y el gore".

 

Los críticos muy críticos

 

Para el comentarista del Daily News, "ningún niño debería ver esta película. Pero los adultos también están en zona de riesgo. Es la película más antisemita desde el cine alemán de la II Guerra Mundial". Y David Denby, en The New Yorker, afirma: "Gibson ha convertido sus obsesiones personales en un viaje enfermo a la muerte". Sólo el crítico de Variety descubre "la belleza plástica" de la película. "Rodada al sur de Italia, en Matera, y en los estudios de Roma, la película desprende una belleza física brutal. Una rica experiencia visual".

 

La rumana Maia Morgenstern encarna a María y su dolor con notable belleza.

 

A Gibson, que pertenece a un grupo extremista católico, se le critica no sólo por jugar con "las peligrosas llamas del antisemitismo", sino, sobre todo, por ser un ignorante. Su cantinela favorita para justificar cada secuencia de su película ha sido que él no se ha inventado nada, "todo está en la Biblia".

 

Christopher Hitchens, en un artículo de Vanity Fair, afirma: "Parece que Gibson cree que los evangelios fueron escritos por testigos presenciales. Quizá no sabe que los evangelios se escribieron años después de la muerte de Cristo y que en ellos intervinieron muchas manos diferentes". Gibson ha dicho que sus dos fuentes principales han sido la Biblia y dos monjas: santa María de Ágreda y Anne Catherine Emmerich. La primera, española, escribió en el siglo XVII que la culpa perseguiría al pueblo judío, castigado con "horribles impurezas". La segunda, una alemana del siglo XIX, tuvo una visión en la que salvaba a una mujer judía del purgatorio. Esa mujer le confesaba cómo los judíos mataban a los niños cristianos y utilizaban sus entrañas para preparar el pan de la Pascua judía. La visión fue una de las ilustraciones antisemitas favoritas de los nazis.

 

 

 
 
Gibson lamenta comentarios contra su película
 
Fuente: The Associated Press. 02/27/2004
 
 
- LOS ANGELES (AP) _ Mel Gibson dijo que su película "La Pasión de Cristo" fue prejuzgada injustamente durante un año antes de su estreno, pero que él ha decidido perdonar a sus críticos.
 
En una entrevista la noche del jueves al programa "The Tonight Show" de Jay Leno, de la cadena NBC, Gibson dijo que simplemente tratará de adoptar una actitud amorosa, "incluso con aquéllos que lo persiguen a uno".
 
"Durante un año, no fueron nada más que editoriales sucios y prejuicios", dijo.
 
La película que se estrenó el miércoles en los cines de Estados Unidos se basa en los Evangelios para relatar las últimas horas de la vida de Jesús.
 
Algunos han alabado a Gibson diciendo que adoptó el tema con mucho compromiso mientras otros han calificado a la película como excesivamente sangrienta, obsesionada con la crueldad e injusta en su retrato de los judíos.
 
  
 
Gibson reconoció que la película es violenta y por eso fue clasificada con la letra "R", para advertir que es para una audiencia restringida.
 
"La propia Biblia es para audiencia restringida. Lo que quiero decir es, bueno, ¡lea ese libro!", dijo Gibson en broma.
 
Pero hablando en serio, Gibson dijo que otras películas son violentas también, y mencionó la carnicería de artes marciales de Quentin Tarantino "Kill Bill: Vol 1".
 
"¿Por qué me señalan a mí por esto? Hay cine más violento", afirmó.
 
Gibson alegó que un ejemplar del guión de la película cayó en otras manos antes de que se completara la película, lo que llevó a "todas estas imputaciones de antisemitismo", que él negó.
 
 
"La película no es sobre eso", dijo. "Trata sobre la tolerancia".
 
Gibson dijo que él nunca ponderó la posibilidad de modificar el guión debido a las protestas previas.
 
"No conozco a ningún director, ningún artista que cedería a este tipo de presión. Eso es antiestadounidense", dijo.
 
En su monólogo de apertura del programa, Leno bromeó que la película de Gibson ha tenido tan buena recaudación en la taquilla que "ahora se habla de convertirla en libro".
 
 
 

 
 
Mel es fiel a los Evangelios
 
 
Todo parece indicar que Mel Gibson recuperará lo invertido en la cinta La Pasión de Cristo
 
Fuente: EFE
 
 
París, francia.- El actor y director estadounidense Mel Gibson asegura que ha sido fiel a los Evangelios en su película La Pasión de Cristo, criticada en Estados Unidos por su alto contenido de violencia y por su presunto antisemitismo.
“No creo que haya traicionado los Evangelios, creo que les he sido fiel (...) Pienso que los Evangelios son verdades y baso mi fe en esos testimonios de los Evangelios”, afirmó el cineasta en una entrevista que aparecerá mañana, viernes, en el diario francés “Le Figaro”.
 
Gibson, católico tradicionalista, afirmó que en su película es una interpretación personal de las Escrituras.
 
El actor y director rechazó las críticas de antisemitismo vertidas por algunos grupos judíos, que consideran que La Pasión de Cristo de Gibson carga a los hebreos toda la culpa de la muerte de Jesús.
 
“Algunos, sobre todo en algunas épocas, han acusado a los judíos de la muerte de Cristo, pero todos somos hermanos en la culpa. Y el papado ha condenado todas las formas de racismo y antisemitismo”, indicó el actor, quien precisó que Jesús “murió por los pecados de todos los hombres de todos los tiempos”.
 
Gibson aseguró que deseaba hacer una película sobre la vida de Jesús desde que tenía 12 años.
 
El film, centrado en las últimas 12 horas de vida de Jesús de Nazaret, fue estrenado en Estados Unidos ayer. La película se estrenó con un total de 4,000 copias en más de 2.800 cines por todo el país.
 
Cabe destacar que el actor y director estadounidense estuvo a punto de recuperar en taquilla los 25 millones de dólares que invirtió en la cinta en el primer día de exhibición del polémico filme.
 
Con 23 millones 600 mil dólares que recaudó oficialmente, el miércoles, en su primer día de proyección, La Pasión de Cristo se ubicó como la más taquillera de todos los tiempos para una cinta de corte religioso.
 
También recaudó otros tres millones de dólares en proyecciones privadas especiales que se dieron el lunes y martes pasados.
 
La compañía Exhibitor Relations, con sede en Los Angeles, California, señaló que la película en Hur recaudó 74 millones de dólares en 1959 y Los diez mandamientos” 65.5 millones de dólares.
 
Mientras que la cinta de dibujos animados El Príncipe de Egipto recaudó 101 millones 300 mil dólares, cifra que se prevé será superada con creces por la producción dirigida por Gibson, que es hablada en arameo, latín y hebreo.
 
Rob Schwartz, directivo de Newmarket Films -distribuidora del filme-, se mostró más que satisfecho con la respuesta del público a la cinta que narra las 12 últimas horas de vida de Jesucristo.
 
La Pasión de Cristo no logró romper la máxima marca establecida para el primer día de estreno lograda por El Hombre Araña con 43 millones 600 mil dólares.
 
Después de que hace 15 días se había anunciado que la película sería estrenada en dos mil salas de Estados Unidos, se tuvo que proyectar en cuatro mil 643 cines debido a la excesiva demanda.
 
En algunas ciudades de Estados Unidos las funciones comenzaron a la medianoche, un hecho solo igualado por las secuelas de “La guerra de las galaxias”, “The Matrix” y “El señor de los anillos”.  
 
La tachan de violenta
 
El estreno de “La pasión de Cristo” en este “Miércoles de Ceniza” llega acompañado de la crítica unánime hacia los niveles de violencia y odio que contiene el filme de Mel Gibson sobre las doce últimas horas de la vida de Jesús.
 
Parafraseando un momento histórico y religioso conocido como “la historia más contada”, la revista Time titula su crítica con la frase: “la historia más sangrienta jamás contada”.
 
El crítico Richard Corliss defiende la película como una obra bien realizada, pero con todo, aclara a continuación que “eso no quiere decir que quieras verla”.
 
La película está dirigida, escrita y producida por Gibson, quien además de superestrella de Hollywood, tiene un Oscar como mejor director por Braveheart.
 
La película “combina la audiencia religiosa con el potencial incendiario de El Nacimiento de la Nación y el ingenio promocional de The Blair Witch Project, afirma en el periódico Los Angeles Times el crítico Kenneth Turan.
 
Turan hace referencia a títulos que han hecho historia ya sea por su polémica, el primero, o por su habilidad a la hora de hacer publicidad, el segundo.
 
Un “hito histórico”, añade Turan, que está lejos de responder a aquellos que sin haberla visto la han tachado durante meses de antisemita y han sembrado la polémica.
 
Si bien hay un retrato mezquino y cruel de Caifás y los altos prelados judíos que contribuyeron a la muerte de Jesús, Gibson también presenta a otros muchos judíos “y no romanos” que tuvieron un comportamiento distinto.
 
Corliss dice que Gibson, que es un católico tradicionalista, ha tratado a Jesús con caridad y ternura.
 
Gibson no lo ve así y, según apunta Glenn Whipp desde el “Daily News”, se centra más bien con tal precisión en “la pasión”, palabra entendida en su sentido literal como sufrimiento, que parece haber olvidado “el mensaje de amor y perdón de Cristo”.
 
“La pasión de acuerdo con Mel es un material potente pero más parecido a un menú de hierbas amargas sin un poco de miel”, describe Todd McCarthy en la revista “Variety”.
 
De hecho los latigazos han duplicado su número hasta 80 y las tres caídas durante la subida al Calvario son repetidas sin escatimar en planos ralentizados, haciendo su violenta presencia, junto a la crucifixión, la parte principal de sus 127 minutos de metraje.
 
“Ni tan siquiera muestra mucho interés en la resurrección, que soluciona en dos minutos”, añade Whipp.
 
Kirk Honeycutt compadece en su crítica en la revista “The Hollywood Reporter” a los que no tienen mucha idea de los Evangelios ya que la película ofrece escasas por no decir inexistentes claves sobre quién es Jesús y el porqué de la crucifixión.
 
“Incluso uno que estudia la Biblia puede preguntarse por qué Gibson ha preferido reducir el autosacrificio y amor del último acto de Jesús a la tortura y la muerte”, añade.
 
En medio de todas estas críticas, los comentaristas dan el crédito merecido a un filme que ven como un acto de fe o como la película más independiente de la historia del cine.
 
También están seguros de su éxito, no sólo entre aquellos con fe o con curiosidad sino entre los que disfrutaron con la escena de tortura de “Braveheart” que la verán prolongada en “La pasión”.
 
“El Jesús de Gibson es el rebelde cinematográfico más tradicional”, afirma la revista “Time” recordando el gusto de este actor por este tipo de papeles.  
 
Se estrenara en México con 300 copias
 
La película estadounidense La Pasión de Cristo, del productor y actor Mel Gibson, se estrenará con 300 copias en diversas salas cinematográficas de México, el próximo 26 de marzo, se informó aquí.
 
 
- Según los especialistas, el filme atraerá al público mexicano a las taquillas porque trata un tema de interés para esta sociedad, que es la vida de Jesucristo.
 
-De acuerdo con la información proporcionada por la distribuidora en México, 20th Century Fox, la cinta, que ha sido calificada incluso en Estados Unidos de antisemita, aún no cuenta con la clasificación que deben asignarle las autoridades mexicanas para su exhibición.
 
-El estreno de la producción de Gibson coincidirá también con el reestreno de la cinta de Martin Scorsese, La Última Tentación de Cristo, aunque ésta saldrá al mercado comercial con sólo 75 copias en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
 
-José Antonio Valdés de la Peña, especialista en cine, explicó que de acuerdo con la información recabada por la Subdirección de Investigación de la Cineteca Nacional -área a la que pertenece-, “La pasión de cristo” causará polémica porque 100 de los 126 minutos que dura son secuencias en las que prevalece la violencia.
 
-Precisó que esta situación impera porque la visión cinematográfica del director es presentar un panorama lo más apegado posible a la realidad, sobre las últimas 12 horas de la vida de Jesucristo. “Es como una explicación detallada del gran sacrificio y dolor que causó la crucifixión”.
 
-En ese sentido, dijo que la película causará polémica entre los grupos “radicales” que suelen juzgar, e incluso censurar, una obra de arte sin haberla apreciado.
 
-Mencionó que la controversia se debe a que la mayoría de las películas mexicanas que han abordado el tema de la pasión de Cristo “han sido con una visión acartonada y con diálogos anquilosados”.
 
-Valdés de la Peña recordó en breve entrevista que este tema ha sido de interés para los cineastas, prácticamente desde que surgió el cine, y que desde 1901 existen escenas fílmicas al respecto de directores italianos.
 
- Señaló que algunas de las visiones atractivas e interesantes han sido las del director estadounidense Nicholas Ray, con “Rey de reyes”, y la del canadiense Dennis Arcand, con la cinta “Jesús de Montreal”.
 
 
Muere tras ver “La Pasión”
 
Una mujer se desmayó durante la sangrienta escena de la crucifixión de la película The Passion of the Christ (La Pasión del Cristo) y luego murió en un hospital, dijeron medios de prensa locales.
 
Peggy Law Scott, de 57 años y oriunda de Wichita, se desmayó durante una proyección a la que asistió en compañía de colegas de trabajo el miércoles, informó el diario The Witchita Eagle.
 
Scott fue llevada a un hospital local, donde la vocera Roz Hutchinson confirmó su muerte.
 
Se carece de informes sobre la causa probable del fallecimiento, pero una autopsia será realizada hoy, dijo una vocero del condado.
 
 

 
 
Clavar un clavito  
 
Rodrigo Fresán
 
Fuente: Página 12
 
 
 
UNO
 
Clavar un clavito y después tres más y, sí, la mano empuñando martillo que aparece en primer plano hundiendo el metal en la carne de Cristo –interesante cameo justificado por el dueño de esa mano con un “Todos nosotros matamos a Cristo, y yo el primero”– es la de Mel Gibson. Sí, ése: el alguna vez ultraviolento Mad Max y ahora ultraviolento predicador de los evangelios en versión ultraviolenta y titulada The Passion of the Christ.
Y, sí, hubo un tiempo en que las películas eran escandalosas porque mostraban a un hombre y a una mujer calientes como conejos en un departamento de París o a una pandilla comandada por un joven adorador de Beethoven matando viejitos a patadas en las calles de Londres. Y no sé si es buena noticia que el escándalo pase ahora por la más grande historia jamás contada. No es la primera vez: pasó con Pasolini y con esa ópera-rock y con Monthy-Pyton y con Godard y con Scorsese. Pero la diferencia es que esta nueva conversión de la sangre del Señor en celuloide produce problemas por lo descarnado y lo cruel y lo bestial del asunto y dicen que el Papa la vio y dijo: “Es como fue”. Pero, teniendo en cuenta la condición física del Papa, vaya a saber uno a qué se refería. Billy Graham, líder evangelista, se limitó, por las dudas, a llorar. Pocas cosas más ambiguas y maleables que las lágrimas.
 
DOS
 
En cualquier caso, The Passion of the Christ –rodada, como corresponde, en los estudios Cinecittà de Roma, como aquellas grandes superproducciones de intenciones literalmente bíblicas– se estrena hoy, Miércoles de Ceniza, en 2000 cines norteamericanos. El lanzamiento está más que bien acompañado por una intensa campaña de merchandising (que incluye la venta de crucifijos y clavos para la cruz) y está claro que Gibson –¡aleluya!– no demorará nada en recuperar los 25 millones de dólares que puso de su bolsillo. Y la mitificación del asunto ya está servida y en los tiempos que corren ya no alcanza con hacer una película sobre un hombre mágico: también tiene que haber magia durante la filmación. Así que ya han sido debidamente reportados y asentados prodigios del tipo dos hombres recuperaron la vista, uno el oído, y un rayo cayó sobre el actor James Cavieziel (el Cristo más sangrante en toda la historia de la Creación) y ¡no le pasó nada! Gibson –mientras tanto– no ha dejado de evocar en micrófonos varios, con intensidad de sermón autoflagelante, su intento de suicidio y su descubrimiento salvador de la religión mientras afirma cosas –dicen que el también redimido Bush Jr. no duda en decir palabras parecidas– como “el Espíritu Santo actuó a través de mí en la película”. Y, después de todo, a la altura de la tercera parte, Mad Max acababa siendo un mesías postatómico, una nueva religión para un planeta de arena y fuego.
 
TRES
 
Y a la hora de Braveheart, Gibson también era sometido a un tormento divino. Y en Señales hacía de un sacerdote que recuperaba la fe luego de enfrentarse a extraterrestres muy malos. Así que lo de Cristo era, casi, escala inevitable. Lo que Gibson no se esperaba –o tal vez sí– era la tormenta que ha desatado su sentido “casi documental sobre las últimas horas de Cristo”. Por un lado las acusaciones de antisemitismo (la película culpa a los judíos del magnicidio mostrando a los romanos como personas confundidas o algo así; y desentierra ideas peligrosas enterradas en su momento por el afortunado Concilio Vaticano II); por otro las inevitables libertades hollywoodenses que se ha tomado a la hora de contar el mismo cuento de siempre. Un tan ácido como clarificador artículo de Christopher Hitchens en la última edición de la revista Vanity Fair se encarga de enumerar numerosas imprecisiones históricas (perdonables y hasta entendibles porque el show debe continuar), pero señala un problema grave y, sí, peligroso: “Gibson parece creer, por lo que se lee en sus declaraciones, que los evangelios fueron escritos por testigos oculares y no muchos años después, por muchas manos, y en griego (...) Gibson parece no comprender, entre otras cosas, que los propios discípulos de Jesús (a) no eran estrictamente cristianos y (b) no sabían leer, por lo que (c) mucho menos podrían haber firmado los evangelios”. Pero no importa: el mantra invocado una y otra vez por Gibson es “Está en la Biblia”. El problema es que en la Biblia hay muchas cosas. Y no todas sucedieron. Es para eso que se creó el término/ cláusula simbólico. Los mejores políticos suelen utilizarlo.
 
CUATRO
 
El que el padre de Gibson –Hutton Gibson– sea una especie de viejo loco extremista y católico que asegura que “jamás pudieron morir seis millones de judíos a manos de los nazis porque los alemanes no tenían tanto gas”; y el que su hijo-estrella actúe –Hitchens dixit– como “ángel financiero” de un grupo de católicos ultraortodoxos a los que les construyó una iglesia en Malibú para misas sólo en latín, no resulta de mucha ayuda a la hora de emitir un veredicto. Todo esto, claro, ocupa y preocupa a cultores de varias religiones. No es mi caso; yo no maté a nadie, Mel. Lo que a mí sí me molesta es que ciertas discusiones espirituales tengan lugar a partir de la filmación y el estreno de una película donde, por más que a Cristo lo entierren a latigazos y patadas y golpes y escupidas, el taparrabos que cubre su humanidad permanezca ¡milagrosamente! en su sitio. Y que Cavieziel nos acerque, de nuevo, más a la estampita guapa y milagrera que a la seriedad terrena de estas jornadas que estamos viviendo y tan cercanas –a la hora de la fácil e irresponsable lectura gibsoniana– de lo que se lee en esa otra parte de la Biblia titulada Apocalipsis. Y, se sabe, toda versión de algo sagrado que se presenta como definitiva, bueno... tal vez habría que esculpir un onceavo mandamiento: No filmarás su pasión en vano. Y así –por lo que se ve en las colas, por lo que cuenta Hitchens– tanta sangre acaba consiguiendo la inevitable insensibilidad que produce todo exceso. Y –otra vez Hitchens– le roba al gran público la posibilidad de que “cristianos y judíos puedan estar equivocados; y de que Jerusalén no sea una ‘ciudad sagrada’ sino, apenas, un sitio arqueológico que suele inspirar mal comportamiento.”
 
 

 
 
Y más:
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Sites oficiales de la película:
 
 
 
 
 
 
 
Trailer de la película:
 
 
 
 
 

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