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Asunto: La momia más valiosa de España
Fecha:Viernes, 17 de Enero, 2003  11:07:58 (+0100)
Autor:José Luis Santos - Coordinador general <joseluis @..............com>

 
 
 

 
Aparece en el poblado argárico de Castellón Alto (Galera) una persona momificada hace más de 3.500 años, la segunda de mayor importancia de Europa tras Oetzi.
 
Saludos,
 
José Luis Santos
 
--------------------------------------------------------------------------------------------------------
 
Fuente: Ideal Digital, Actualidad, Vivir, 17-01-03     
 
   
La momia más valiosa de España
 
 
 
EL CASTELLÓN. Promontorio junto al río barbatas donde está el poblado argárico. A la derecha, debajo de este nivel está la tumba 121 donde apareció la momia.
 
 
EL cuerpo parcialmente momificado de un varón, acompañado de los restos de un niño conservando igualmente tejido orgánico, ha sido desenterrado en el transcurso de las excavaciones que han tenido lugar en el Castellón Alto en estos dos últimos meses, bajo la dirección de Fernando Molina González, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Granada, y la doctora María Oliva Rodríguez Ariza, de la Universidad de Jaén.
 
Lo más llamativo de esta momia es la conservación de una trenza de pelo, así como diverso material orgánico en distintas partes de su osamenta, como el cráneo y las extremidades inferiores. Es de destacar igualmente el mantenimiento del mango de madera de una azuela de bronce y restos de una especie de cesto o malla de esparto depositada sobre los pies. El resto del ajuar funerario lo constituyen una copa, una olla de cuello indicado y dos cuencos, todo ello de cerámica, así como tres anillos y un cuchillo de pequeñas dimensiones. El niño, a su vez, llevaba un pequeño brazalete envuelto en tela de lino
 
La sepultura, la número 121 de este yacimiento, estaba sellada con varios listones de madera, perfectamente escuadrados, además de con unas hiladas de piedras íntimamente trabadas, en su parte exterior.
 
Dado a la antigüedad del hallazgo, unos 3.500 años, aproximadamente, y a la escasez de este tipo de descubrimientos en Europa, tal vez no sean más allá de cuatro o cinco, la momia de Galera descubierta en el Castellón se sitúa entre los más sobresalientes restos de su clase.
 
El hecho de momificarse ha sido totalmente casual, achacable a unas condiciones medioambientales especiales en las que la sequedad permanente, el mantenimiento de una temperatura constante y la ausencia de luz han desarrollado un papel fundamental. Concretamente, dentro de la sepultura se ha mantenido una temperatura en torno a los 16º, mientras que la humedad se ha cifrado en un 60%.
 
El hallazgo
 
Tal vez no eran las once de la mañana del día 27 de noviembre. Le habían dicho a Pura que empezase a rebajar los niveles aparecidos en días anteriores en la conocida como Terraza Inferior del cerro, vertiginoso balcón sobre el barranco circundante. Con poco esfuerzo, la piqueta hizo saltar una pequeña piedra. Una intensa mancha negra apareció de pronto bajo la laja, señalando en realidad una oquedad tras el talud del cerro.
 
¿Y esto qué será?, comentó en voz alta. Parece que la pared está hueca. Para comprobar las dimensiones del agujero, Alejandro introdujo un jalón. Pese a medir un metro, no tocaba el fondo. Esa es la cueva de abajo!, dijo alarmado David, creyendo que se trataba de la impresionante gruta que constituye la base del cerro, antigua cantera de yeso, y que de un instante a otro caerían todos al fondo, en un salto de más de diez metros. A esto ya se había aproximado Jesús, atraído por la novedad que parecían presentir los cuatro.
 
-¿Que es un muerto!?, dijo alguien.
 
Efectivamente, una nueva sepultura, de las varias decenas que ha dado hasta ahora el poblado, se había localizado en la Terraza Inferior. Sin embargo, presentaba una particularidad: la covacha no estaba rellena de tierra como es lo habitual. La total oscuridad reinaba en su interior.
 
-Con una linterna podríamos ver lo que hay dentro. A los pocos minutos, una débil luz ponía de relieve una imagen que había sida ocultada a cualquier mirada humana nada menos que unos 3.500 años antes.
 
-¡Que tiene una trenza!.
 
-¡Si está momificada!
 
-¿No veis que los huesos no están blancos como en las otras sepulturas?.
 
Los excavadores se arremolinan y miran nerviosos por turnos a través del pequeño agujero.
 
-¡Una momia!.
 
La noticia corre por el cerro y todos quieren conocer el hallazgo. Los componentes de las cuadrillas que trabajan en otros sectores de la excavación se acercan y contemplan, entre incrédulos y sorprendidos, el ser inerte que, en la ritual posición fetal de los difuntos argáricos, ha conservado parte de su organismo de forma circunstancial treinta y cinco siglos. «Si se cae la linterna dentro, no es necesario que me la devolváis», manifiesta con evidente repugnancia Emilio, a pesar de estar curtido en la limpieza de decenas de esqueletos a lo largo de casi veinte años, pero no cargados con el morbo de éste.
 
Por la pequeña abertura Jose, introduce su cámara digital como puede y saca las primeras fotografías de la Momia de Galera, que va a ocupar el puesto número dos en el orden europeo, después de Oetzi, el Hombre de los Hielos.
 
Internet se encarga del resto. La imagen de la momia llega en segundos al Departamento de Prehistoria de la Universidad y a la Facultad de Historia de Jaén. Un capítulo de la historia de la arqueología andaluza y española comienza a escribirse en el Castellón Alto, de la granadina villa de Galera.
 
La confirmación
 
Al día siguiente se hacen presentes en el yacimiento los directores de la excavación, acompañados de los técnicos en la recuperación de este tipo de hallazgos. Encabezando el equipo de antropólogos viene Miguel Botella, de larga y prestigiosa carrera, como lo demuestra, por ejemplo, su intervención en la excavación de las víctimas del régimen de Pinochet en Chile. El detenido análisis visual y la grabación de un vídeo del fondo de la covacha confirman la importancia del enterramiento, único hasta este momento dentro de nuestro país.
 
Los materiales que conserva son, a juzgar por Botella, una importantísima fuente de información sobre aquella sociedad, que hasta ahora no había sido posible obtener. Es preciso someter el hallazgo a un tratamiento especial para conservarlo y estudiarlo posteriormente.
 
La casualidad hace que en estos días esté prevista la visita al yacimiento del Director General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía, Julián Martínez. Ante la excepcionalidad del hecho, ofrece a los responsables la necesaria ayuda presupuestaria para acometer esta actividad con garantías totales de éxito.
 
El perfecto sellado de la sepultura, además de las condiciones especiales de temperatura y humedad ya citadas, hicieron que la momia de Galera se convirtiese en tal. Ahora, había que conseguir no alterar en lo más mínimo esos factores. La primera propuesta fue extraer la covacha entera de su asentamiento y trasladarla a Granada, donde se sometería al delicado proceso requerido. Dificultades técnicas, sin embargo, desaconsejaron esta operación. La sepultura había que abrirla y estudiarla en el propio cerro.
 
Había que edificar una caseta que se convertiría en un laboratorio de campaña, en cuyo interior quedase incluida la sepultura en cuestión. En la caseta se procuraría conseguir el «microclima» del interior de la sepultura, de forma que al abrirla éste no variase para conservar intacto el espectacular hallazgo. Un objetivo se persigue las 24 horas del día: que la temperatura no varíe de 16º y que la humedad relativa no supere el 60%.
 
No reaccionan ante el descubrimiento los galerinos de principios del siglo XXI como los principios del XX, cuando Marta les había prometido un tesoro, oculto en el cerro de El Real. Tanto refinamiento sorprende al labriego menos avisado. «Ahora dicen que el Boni le ha hecho un chalé al muerto». Y enfatiza. «¡Con luz y con calefacción! Se les ha ido la cabeza». Otro, más piadoso y bien considerado, opina que estaría bien oficiar un funeral por el difunto, sin meterse en más críticas, ya que «ellos sabrán por qué hacen todo eso, digo yo».
 
Detallados estudios
 
Ni de lejos sospechan los estupefactos vecinos que en el interior del chalé tendrán lugar varios estudios punteros de los restos momificados. Por ejemplo, un «escaneo» tridimensional de la momia, a cargo del equipo que en su día hizo la misma operación con la cueva de Altamira. En Galera, además, van a ensayar un avance más combinando el escáner con la fotografía de alta resolución para documentar con toda precisión lo hallado.
 
Todo el proceso de excavación de la sepultura es registrado en vídeo, contabilizándose más de doce horas de grabación, que luego serán adecuadamente reducidas a un reportaje de duración media. Todo bajo la dirección de Marisa. Y es lo que comenta quien ha sido centro de su mirada fotográfica en ocasiones anteriores: «A esta muchacha sólo le gusta retratar cosas raras, con lo apañá que es ella».
 
Tras unos días de fantasías y exageraciones entre los vecinos sobre la importancia del hallazgo, la momia viaja a la Facultad de Medicina de Granada el día 23 de diciembre para seguir siendo estudiada. «Es que la habrá reclamado la familia», deja caer socarronamente quien hasta ahora no había expresado su dictamen.
 

Protagonismo para el pueblo de Galera

J. G./GALERA

«¿Pero de verdad es tan importante?», pregunta una vez y otra el alcalde, Manolo Serral. Reiteradamente se le asegura por los arqueólogos que sí, que casi se bate un récord europeo. Y entonces su constante preocupación por aportar recursos al pueblo atisba una solución inesperada. Se materializa en su mente que el hallazgo puede ser un foco de atracción de curiosos visitando la momia en el flamante Museo Arqueológico local, dejándose algunos euros en los bares, en las tiendas, en las panaderías, durmiendo en las casas-cueva, dando vida al pueblo gracias a un chocante muerto. Porque lo primero que plantea el alcalde al equipo de técnicos es que la momia, una vez terminada de estudiar en la Facultad de Medicina, debe volver al pueblo. «Demasiados materiales de nuestros yacimientos han ido a engrosar los almacenes de museos, que ni se exponen ni benefician a nadie. Es justo que ahora este hallazgo, desde luego exquisitamente tratado para que no se deteriore, permanezca en Galera y reactive su economía», dice con absoluta convicción. No quiere que se repita la historia de siempre, por la cual las sociedades más pudientes se han quedado los restos.


Fuente: ABC, Cultura, Arqueologia, 17-01-03     

Encuentran en Granada los restos de una persona momificada de la Edad del Bronce.

JESÚS MARÍA GARCÍA RODRÍGUEZ, MANUEL SERRAL 

GRANADA. Según la Consejería de Cultura de la Junta, el hallazgo del cuerpo momificado se produjo en diciembre en el yacimiento argárico (Edad del Bronce) de Castellón Alto, donde a finales de 2001 arqueólogos de la Universidad granadina recuperaron restos de diez tumbas. En una sepultura se hallaron los restos de un varón de entre 27 y 29 años, colocado en posición de cúbito lateral flexionado y parcialmente momificado por hidratación en un medio especialmente seco. 

La pieza, que será presentada el lunes por la consejera de Cultura, Carmen Calvo, y el equipo científico responsable del hallazgo, constituye «un excepcional descubrimiento científico», porque hasta el momento este enterramiento es el segundo en antigüedad -unos 3.500 años- con restos de momificación de Europa, según la Junta. Para analizar los restos y documentarlos, se han empleado técnicas «novedosas», dice la Junta, que subraya que el estudio de la momia aportará «interesantes datos» sobre las actividades funerarias y las poblaciones de la Edad del Bronce europea.  La cultura del Argar se desarrolló en la desembocadura del río Almanzora (Almería) con asentamientos en las provincias de Murcia, Albacete, Jaén y Granada.

 

© 2001-02 José Luis Santos Fernández - joseluis@terraeantiqvae.com
Coordinador General y Moderador de las Listas de Correo.